El choque cultural es la desorientación personal que una persona puede sentir cuando se experimenta una forma desconocida de vida debido a la inmigración o una visita a un país nuevo, un movimiento entre los entornos sociales, o simplemente viajar a otro tipo de vida. (Kaplan Internacional)

 

15 choques culturales

 

La definición de arriba fue la que mejor describió el sentimiento que sentía a la hora escribir este pedazo de texto, no sólo atinaron en el concepto, si no que también me hizo sentir mejor y más centrado sin haberlo buscado. Cuando salimos de nuestro país, viajamos con dos mochilas muy grandes y pesadas, la primera es la física, la regular, la que llenamos de ropa y objetos personales que nos ayudarán a sobrevivir en esta aventura. La segunda es la invisible, la cultural, la que está llena de costumbres, tradiciones, comida, amigos, familia, y mucho amor por nuestra tierra (o quizá odio).

Estados Unidos -aunque a muchos no les guste- es uno de los país más diversos e interesantes del mundo, personalmente, es como vivir dentro de una película sin guión donde no sabes cuál será el desenlace, si vives en este país pero no naciste aquí, puedes escribir historias maravillosas día a día, como se dice allá en mi tierra, aquí -verdaderamente- el sol sale para todos (si lo aprovechas). Desde que llegué aquí, encontré a este país muy complejo (culturalmente hablando) donde todas las personas se rigen bajo las mismas normas y leyes pero ¨no muchas personas se sienten identificadas con la tierra¨, lo hacen porque es lo mejor para ellos.

No quiero darle más vueltas a este tema, ataquemos el núcleo de mi problema: mi choque cultural, cuando llegas a este país de visita, sabes que todo será momentáneo, entonces todo te sorprende, te causa gracia pero no te disgusta (tanto), la novela comienza cuando pasas un périodo largo dentro del país, es ahí cuando comenzamos a sentir como la cultura nos aplasta hacia la esquina menos deseada: la aceptación y la adaptación.

A continuación una pequeña lista (complementaria) de los momentos ¨¿ES ASI AQUI?¨que -hasta el momento- he tenido en mi paso por gringolandia.

 

1- Propinas en todos lados

Todavía sigo procesando esta idea, sigo pensando en algo brillante que justifique el concepto de las propinas en Estados Unidos. Será porque vengo de un país que no dejamos propina para absolutamente nada, no hay costumbre, no hay cultura (inventemos una palabra) propinesca, así de claro, en Perú rara vez o nunca se deja propina en los restaurantes, mi teoría es que creemos que es parte del servicio, esto viene de siempre. Por otro lado, yo por lo general si dejo propina por la maravillosa razón de que fui mesero en Argentina y sé como se siente.

Estados Unidos llevó el concepto de la propina al extremo. No contentos con tener que dejar en los restarauntes (15 o 20%), también lo hacen cuando van: 1) al peluquero, 2) toman un taxi en la calle, 3) llega el tipo del delivery con la comida, 4) al cajero de Starbucks que te atendió, y así puedo listar más ejemplos, pero ahora no los recuerdo. Cuando fui por primera vez a cortarme el cabello en Seattle (norte de Estados Unidos), mi hermano me exhortó dejarle dos dólares de propina por el servicio (¡AL PELUQUERO!)

 

2- Impuestos al final de la compra

Imáginate que tienes el cambio justo para comprar este chocolate, el precio mostrado es de un tres dólares, agarras la barra, la colocas en tu mano izquierda porque en la derecha tienes el dinero, ahora, estás listo para pagar, ya te estás imaginando comiendo esa barra de chocolate sentado en tu casa leyendo un libro, despierta, llegas a la caja, entregas la barra a la cajera, ella lo pasa por la maquina y boom, sorpresa:

  • disculpe, es 3.85 centavos
  • te quieres matar

Cuando estás en el restaurante, sacaste tus calculos y si, puedes comer ese postre que tanto quería y pedir otra cerveza, tranquilidad, terminas de comer y beber, ahora paga, ¡te falta dinero para el impuesto y la propina!. Los impuestos se aplican en absolutamente todo lo comercial en Estados Unidos, cualquier transacción legal que hagas estará sujeta a un impuesto que puede variar según el estado que te encuentres, personalmente, es un dolor de huevos.

 

3- Devolución del producto extremadamente fácil

Esto es algo que me gusta mucho como cliente, y las empresas lo usan como forma de promoción para la venta de un producto.

  • Lee el ¨return policy¨, me dijeron

Fue grande mi sorpresa cuando me compré una GoPro nueva en BestBuy (Washington), y para mi mala suerte no funcionaba muy bien, cuando me di cuenta de esto, ya no estaba en el mismo estado, me encontraba de visita en California (San Francisco), y me sentía estafado por la terrible compra que hice.

Cuando le pregunté a Megan sobre que debía hacer, me recomendó leer la política de retorno para saber que podemos hacer, y efectivamente, BestBuy tiene una política super buena si lo devuelves dentro de los primeros quince días de la compra. Sin mas, fui a la tienda con mi recibo, ¡y me dieron otro producto nuevo en menos de cinco muntos!, por increíble que parezca, así es aquí, muchas de las decisiones de compra se basan en la política de retorno que tiene la empresa en sus productos.

Hay empresas -como REI- que tiene políticas de devolución de dinero de 12 meses, algunos pueden ver esto como desventaja para la empresa, otros lo toman como una super ventaja. ¿Qué crees tú?

 

4- La compra de alcohol con documento de identidad

Alegremente puedo decir que he vivido en muchos países de Sudamérica, y en ninguno de ellos he tenido problema para comprar o beber alcohol, sin duda, Estados Unidos es un país muy estricto a la hora de aplicar las leyes y hacerlas respetar. Una de las cosas que me sorprendió de este país, es lo díficil que es conseguir alcohol a placer.

Cuando pise tierra por primera vez aquí, no tenía idea que mi edad era muy preciada en el mercado negro de la compra de alcohol. En el resort donde vivía recibía encargos cada vez que iba al supermercado, claro, yo tenía 21 años en ese momento, y era uno de los pocos legalmente aptos para comprar alcohol. Me volví una especie de superheroe para los latinos menores de 21, era una responsabilidad grande y rara (cada vez que iba al mercado, compraba más alcohol que comida)

No sé que efecto ha causado en este país prohibir la venta de alcohol a menos de 21, al parecer no ha tenido mucho éxito si leen el siguiente texto.

 

5- Las unidades de medidas (kilos, centímetros, pulgadas)

El dolor de cabeza que habrá sido convertir farenheit a celsius cada vez que quieres saber la temperatura en los años noventa, afortunadamente ahora existen las aplicaciones que me han salvado la vida por completo. Estados Unidos es uno de los pocos países en el mundo que usa millas, pulgadas o libras en vez de kilómetros, centimetros o kilos.

  • ¿Cuánto mides?
  • 5.6 pulgadas
  • ….

Si quieres saber un poco más por qué no se usa el sistema métrico en gringolandia, te dejo aquí un artículo muy interesante y completo con un poco de historia y datos sobre la adopción de este sistema utilizado en Estados Unidos.

 

6- La obsesión por lo orgánico

Todos tenemos un concepto muy bien definido de lo que es Estados Unidos: comida chatarra, gordos, gaseosas, hot dogs, pizzas, y muchos etceteras. Aquí sucedió uno de mis más grades choques culturales hasta la fecha, cuando fui al supermercado y me di cuenta el amor desmesurado que le tienen a las cosas orgánicas, y por ello pagan sumas ridículas de dinero para comprar una simple papa. Es impresionante como un pedazo de kión (gengibre) puede costar 4 dólares por el simple hecho de ser orgánico.

Lo triste de esta historia es lo clasista que se puede ser desde la comida, si no tienes dinero, compras lo más barato (lo peor y transgenico), y si tienes, claro está.

 

7- Personas de todas partes del mundo

La multiculturalidad de este país es maravilloso, un país con tanta cantidad de culturas  se vuelve a un país muy atractivo para el turismo, y lo lindo de esto -personalmente- es que puedo conocer gente de todo el mundo (y comer comida de todo el mundo) sin moverme de ciudad. Cada vez que camino por el centro de la ciudad y escucho un idioma diferente, me quedo impresionado de lo flexible que puede ser este país.

 

8- Agua gratis en los restaurantes

Es triste mencionar esto, pero es verdad. En Perú jamás pienses tomar directamente del caño (canilla o como se diga) porque no es posible, así de simple. Si no estás acostumbrado a beber nuestra agua, es mejor que hiervas el agua para matar impurezas y que no te de una diarrea. Algo que aprendí aquí es a beber y pedir agua sin miedo.

El lujo que se siente (que no lo es) pedir un vaso de agua con hielo y que te traigan agua con hielo y rodajas de limón es impresionante. Cosas tan insignificantes que nos hacen recordar lo atrasados que estamos como país al no poder proveer agua potable-bebible a tu población.

 

9- Un país totalmente mexicanizado

México tomó por asalto este país hace más de 40 años y, actualmente, lo puedes notar a cada paso que das. El acento mexicano está tatuado en cada rincón comercial de este país, donde haya comida, siempre habrá algo mexicano para devorar. Esto no es lo único, la cultura mexicana está tan agringada (en el buen sentido) que aquí -en Estados Unidos- se celebran cosas mexicanas que en México no se celebra, por ejemplo, la batalla del Cinco de Mayo, es una celebración tan grande como el día de la independencia donde todos juegan a ser ¨mexicanos¨ por un día.

Pero esto no solo es en la parte comercial, en las casas también se puede sentir la mexicanización cuando abres las alacenas y están llenos de productos mexicanos (tortillas, chile, dulces y más)

 

10- Comprar absolutamente todo por internet

Abrir la puerta de tu casa y encontrar una caja con tu nombre, me encanta. Es uno de esos placeres culpables que se pueden volver adictivos por lo fácil que se vuelve con el tiempo, lo único que nos para es el límite de nuestras tarjetas de crédito.

El futuro está aquí y llegó para quedarse.

Aquí todo se mide por tiempo, todo es rápido, se vive apurado, y el internet lo aceleró tres veces más (con la ayuda de Amazon Prime). ¿Te imaginas pedir cosas por internet y que te lleguen el mismo día?, bueno eso está pasando aquí, ahora.

En Perú ya no somos ajenos a este tipo de compras, pero el nivel que se ha llegado aquí es impresionante, lo que me imagino es que llegará el día donde todo se compre por internet, y no tengas que ir al supermercado.

 

11- Ropa donada / Ropa barata

Esto es algo muy bonito que sucede aquí, y cuando lo descubrí, me pareció una idea hermosa. El consumismo brutal que tiene a este país poseído también tiene su lado positivo. GoodWill o Salvation Army (por nombrar dos) son empresas sin fines de lucro que reciben donaciones (ropa, artefactos, libros, de todo un poco) de la comunidad con la finalidad de utilizar estos productos con fines espectaculares, como por ejemplo: entrenar y dar trabajo a personas con dificultades para conseguir trabajo (inmigrantes que no hablan el idioma)

Y por estas épocas hipsters, este tipo de tiendas se ha puesto de moda por el simple hecho de vender ropa antigua y muy barata, estilo vintage.

 

12- Las cosas gratis en la calle

Como mencioné antes, la parte positiva del consumismo-capitalismo.

Una de las cosas que me emociona hacer cuando camino por las calles gringas es buscar cosas en la puerta de las casas. Aquí tienen como costumbre dejar las cosas inservibles (para algunos) en la puerta de su hogar así otra persona puede aprovechar ese bien material. Cada día puedes encontrar televisores en perfecto estado, sillones, mesas, libros, plantas y hasta juegos de cama.

Esto es un circulo mágico que se practica aquí, si encuentras algo en la calle que piensas usar, lo tomas, lo usas, y cuando ya no lo necesitas, lo dejas en tu puerta, así otra persona se puede beneficiar de este objeto, ¿no es maravilloso?

 

13- Las personas sin hogar (homeless)

Hace dos años cuando llegué por segunda vez a Estados Unidos, pedí a Megan que me llevé a la zona ¨menos turística¨ de Los Angeles, quise ver lo que no mucha gente ve de esta ciudad sobrevalorada. Directamente fuimos al centro de la ciudad, donde a la vuelta de la esquina de edificios elegantes y restaurantes de lujo, hay una parte que la llaman skid road que está ocupada por personas de bajos recursos que no tienen hogar o drogadictos que decidieron vivir en la calle.

Es como si fuera un campamento urbano, puedes ver en las veredas decenas de carpas armadas con personas durmiendo en plena luz del día, es muy triste e interesante a la vez. Uno de los países más ricos del mundo nos cega con sus productos y series de televisión cuando la realidad, para algunos, es totalmente diferente.

Estos campamentos los puedes ver en todas las ciudades grandes de Estados Unidos, mayormente en el centro de la ciudad, si no estás acostumbrado a estas imágenes, te adelanto un poquito, es abrumador.

 

14- Confiar en la policía

Lamentablemente es algo que tenía que mencionar, aquí la policía si funciona. Si estás en problemas, puedes llamar al 911 que llegan en menos de 5 minutos, si te roban, puedes llamar a la policía y reportar el hecho para que comiencen una investigación. Esto no quiere decir que vayan a encontrar al ladrón o te van a devolver el teléfono, pero al menos sientes ese alivio de que alguien te escucha y te va a proteger sin tener que gastar dinero.

En Perú, como en muchas partes de Sudamérica, la policía es demasiado corrupta y desconfiable, al punto que a veces arreglamos las cosas a nuestro estilo porque sabemos que la policía no escuchará lo que decimos. Aquí pasa todo lo contrario, todo se deja en manos de los tombos, y así como puedes confiar en ellos, si haces algo fuera de la ley, también espera que te apliquen la misma rigurosidad contra ti.

 

15- No es tan seguro como parece

Aquí te dejo algunas estadísticas de la ciudad donde vivo.

Estoy más que seguro que piensas que tu país es el más inseguro del mundo, y odias la idea de vivir ahí (a veces, seamos honestos). Muchos de nosotros tenemos como ejemplo de país a Estados Unidos, alabando cada cosa que tiene este país tan idealizado por nuestra cultura latinoamericana. Les vengo a contar que el cuento de hadas tiene final infeliz, desde que llegué aquí, en diferente medida, recibo advertencias de no dejar nada en el auto, o tener cuidado de caminar en la noche por ciertas zonas.

Espera,

Esto me suena a latinoamerica, ¿o acaso aquí también pasa?

Lamento contarte que la tasa de robo de autos en el estado de California es altisima y que el robo a mano armada es pan de todos los días, la gran diferencia es que aquí la policía si funciona, si se puede confiar, si ¨arregla¨ o intenta arreglar las cosas, es nuestros países, no. Esto me sorprendió mucho en Los Angeles cuando unos amigos me contaron que sus autos fueron robados la semana pasada cuando estaban estacionados frente a la playa, me pareció increíble, ¡también hay robos en Estados Unidos!

 

Este es un artículo complementario a el video que hice en mi canal de youtube sobre

 

 

La primera vez que llegué a Estados Unidos, mi inglés era muy limitado, no pude conocer muchos locales ni crear una opinión justa sobre las personas que viven aquí, luego de 4 visitas, puedo decir que la magia de este país -y su gente- ningún presidente fantarrón se la va a quitar, aunque no me vea viviendo acá en un futuro cercano ni lejano, siempre voy a agradecer a Estados Unidos por haberme entregado las mejores experiencias de viaje.

Mi nombre es Henry y hago video todos los días en YouTube, además escribo artículos para ayudar e inspirar a las diferentes personas que quieren aventurarse como yo lo hice