Hoy 9 de julio, quería escribir algo especial sobre uno de los países que más me gusta en Sudamérica. Y antes de que comiences a leer todo este texto, te sugiero que lo tomes con calma y paciencia. No trato de meter a todos los argentinos en la misma caja, el eje del artículo se basa completamente en mi experiencia viviendo en Buenos Aires por el año 2011. Con esto dicho y aclarado, seguimos.

 

Cosas que aprendi cuando vivi en argentina

 

Argentina es uno de esos países que puedes amar y odiar al mismo tiempo. Kevin Johansen describe muy bien este sentimiento en su canción Puerto Madero:

And all the people that aren’t from here would like to come and stay (los extranjeros se quiere quedan)
And all the people that are from here just want to get away (los locales se quieren largar, básicamente dice eso)
And all the people that aren’t from here would like to come and stay (los extranjeros se quiere quedan)
And all the people that are from here just want to go to Spain (los locales se quieren ir a España)

Un país que me enseñó mucho en diferentes campos de la vida, y este pequeño texto, es para celebrar algunas cosas que aprendí durante mi estadía en Buenos Aires.

 

 

Esto te va a encantar: 15 choques culturales que tuve en Estados Unidos

 

Che, Henry, ¿un asadito?

El olor a parrilla llega hasta el aeropuerto, lo puedes sentir al bajar del avión como un ventarrón de aire, una cachetada de cultura que te da la bienvenida a este inmenso país. Por cultura y tradición, en Perú, marinamos la carne a todo corazón, le agregamos cualquier ingrediente que tenga color rojo (al menos yo lo hago así, no me maten) y lo dejamos marinar por unas horas hasta que mamá lo diga. Los argentinos lo hacen muy diferente, solo usan sal y buen humor para cocinar la carne. A diferencia de nosotros (los peruanos), ellos cuenta con una cultura carnívora de hace cientos de años patentada con el nombre de asado (ellos lo usan más que en otros lados, estoy segurísimo).

Aprendí los diferentes cortes de carne, esto es muy importante a la hora de opinar o planear un asado. No a todos les gusta los chinchulines (son una delicia con limón), o muchos prefieren el vacio en vez del asado. Un bife de lomo no es igual que un bife de chorizo, y la molleja es una droga no dañina para la salud si la consumes en exceso. Y no me quiero olvidar de esto, antes de terminar este párrafo, quiero parar y darle un aplauso al asador.

Si quieres saber por qué los argentinos consumen mucha carne, aquí un artículo muy interesante al respecto.

 

Beber vino en serio

Viví engañado en los brazos del borgoña y el rose semi-seco. Queirolo y madre se encargaron de mostrarme un camino equivocado en el sendero del vino. Syra, Malbec y Cabernet se convirtieron en mis mejores amigos luego de ese año mágico en Buenos Aires. Lo que muchos no saben, yo viví en Buenos Aires por 11 meses en el 2011, me mudé para estudiar creatividad digital en una de las mejores escuelas de la ciudad. Durante esos 330 días, trabajé como mesero en una parrilla al norte de la ciudad, en ese lugar -lleno de amigos míos- aprendí a tomar vino de los conchos de las botellas, cada día un conchito nuevo, así me convertí conchilier (catador de conchos de vinos) en ese lapso de tiempo.

Aprendí a beber vino barato y caro, el Patero fue mi introducción y el clericó mi obsesión.

Para los que no saben que es concho, en Perú le decimos concho al líquido restante en las botellas de alcohol, normalmente.

 

Starbucks no es café

De entrada, no soy una persona que beba mucho café, prefiero el te.

Buenos Aires es una ciudad gigante, rápida y caótica. Y como toda ciudad con esas características, necesitas el tan ansiado combustible mañanero para hacer los días más ligeros y rápidos. El café es un actor importante en esta película llamada Buenos Aires, hay cafeterias por todos lados y se consume mucho, y a diario. La sorpresa que me llevé cuando vi abrí la puerta de un Starbucks y estaba absolutamente vacio (hablo del 2011, quizá ahora está lleno), le pregunté a un amigo sobre este apocalipsis zombie y me respondió con la gracia y encanto porteño: las cafeterías porteñas son mejores.

Y yo creo, en lo profundo de mi corazón, que existe otra razón.

 

Los Yankees

Esto me causó mucha gracia.

Recuerdo un día caminando por La Rural con una amiga de Estados Unidos, ella volteó y me preguntó sobre un ¨graffiti¨ que estaba escrito sobre un muro que decía ¨fuera yankees de Argentina¨ con un azul neon y notorio. Ella pensaba que era gringa en todos lados, pues no, en Argentina son conocidos como los ¨Yankess imperialistas¨, y no son tan queridos como otras nacionalidades.

Es común escuchar la poca simpatía que tienen los argentinos con los yankees, quizá es en Buenos Aires, quizá yo conocí solo a personas que no les gustaba el país, que sé yo, la mayoría de amigos que frecuentaba, tenía un discurso entero sobre por qué odiar tener anticuerpos con los estadounidenses.

Lo raro de esta situación es el amor desmedido que tienen algunos argentinos a productos yankees. Honestamente, no he visto tantos McDonalds (solo en Estados Unidos) por metro cuadrado como lo vi en Buenos Aires.

Coca Cola con ferné, papá.

 

El uso de la palabra ¨pedo¨

Ellos no se dan cuenta la obsesión que tienen con esta palabra.

Diccionario:

pedo

(Del lat. peditum.)

1s. m. vulgar Ventosidad expelida por el ano.
Si esta definición hubiera sido escrita por un argentino, diría lo siguiente:

pedo

(Del lat.peditum.)

1s. m.suerte Tener suerte en cualquier situación

2s. m.alcohol Estar borracho

3s. m.enojo Cuando regañas o eres regañado

4s. m.velocidad Hacer o realizar algo muy rápido

5s. m.vacío Sin nada que hacer en el momento

 

Sé que es confuso al principio pero luego de un tiempo escuchando estas frases, te acostumbras. Estoy seguro que me estoy olvidando de un par, si estás leyendo esto, eres argentino y crees poder aportar algo a la discusión pedistica, por favor, agrega tu conocimiento en los comentarios. Estoy escribiendo este artículo porque estoy al pedo y más tarde estaré en pedo porque no quiero que nadie me cague a pedos.

Fascinante.

Describir lo obvio

Esto es algo que me encanta de este país, son los mejores contadores de historias -naturalmente- del mundo, opinión personal.

Definitivamente no es algo que se aprende, se nace (en este caso). Cada vez que comenzaba una conversación con algún amigo argentino (no quiero generalizar), sonreía por la manera que tienen de describir las situaciones. Como plasman ese humor natural en cada pedazo de cuento cotidiano y lo convierten en algo genial.

Aquí viene algo que aprendí orgánicamente, la descripción de lo obvio. Un argentino nunca te va a contar el desenlace de la historia en los primeros 10 segundos de la conversación, lo primero que hacen es describirte lo obvio, el desayuno, el humor que tenían en el desayuno, la música que estaban escuchando durante el desayuno, a quién textearon durante el desayuno, podría seguir pero pararé aquí el ejemplo. Detallan y arman la conversación de una manera diferente al resto del mundo, y es algo que yo uso ahora seguido como caballito de batalla a la hora de comenzar una conversación.

Estoy seguro que a muchas personas prefieren ser más concisos a la hora de conversar, yo prefiero la manera argentina.

 

A venderte mejor

Es mundialmente conocido el poder de convencimiento de los argentinos.

No es nada nuevo lo que vas a leer en este párrafo, solo quería resaltar porque fue una de las cosas que aprendí durante mi estancia en el país del sur. Loco, ellos saben como vender una piedra como diamante, y lo peor de todo, te hacen comprar garantía para esa piedra. Es así, por naturaleza, los amigos argentinos saben que música tocar cada vez que tienen que buscar trabajo o algún lugar para vivir. Es algo natural, así crecen y viven todos los días. Si no lo sabes, di que lo sabes y luego lo aprendes. Solo tienes que estar seguro de que ¨lo sabes¨, es más fácil aprender en el camino.

Vivir en este país te enseña muchas cosas, y una de ellas es la seguridad a la hora de hablar (que se puede confundir con muchas cosas).

 

Viajar

El espíritu viajero es indiscutible.

Y esto seguro que muchas personas van a discutir este punto con esta frases ¨sólo los que tienen dinero pueden viajar¨, y lamentablemente vengo a destruir ese estereotipo que tienes instalado en tu disco duro, y es hora que te pases un antivirus. Durante mis aventuras, he conocido todo tipo de argentinos, y lo que más me sorprendió de ellos es su enorme cultura viajera, su insaciable apetito por explorar y conocer nuevos lugares en diferentes partes del mundo. Saben viajar, eso es un hecho.

En una de mis giras por sudamérica allá por el 2011, conocí a un grupo de pendejas (chicas jóvenes en argentino) mochileando por Perú y Ecuador. No recuerdo exactamente que estaba haciendo yo cuando tenía la misma edad, pero estoy seguro que no estaba a más de 2 kms de distancia de mi cama.

Esto es lo más lindo que me sucedió. Año 2012, mi segunda visita a Argentina. Conocí a un pequeño argentino de 17 años que espero cumplir la mayoría de edad para poder cumplir su más grande sueño: conocer Machu Picchu. Tres meses después me llegó un mensaje de facebook con una sonrisa y un mensaje que decia: ¨gracias por todo, mira donde estoy¨.

El amigo llegó a Machu Picchu luego de 6 meses, tuvo que trabajar en el camino porque no tenía suficiente dinero para llegar a su destino.

 

Ser Argentino

Quiero aportar mi granito de arena al ego de los argentinos. 🙂

Aprendí a como ser argentino. Aprendí a hablar muy alto en lugares silencioso, aprendí a decir que mi país es el mejor del mundo, aprendí a comer ñoquis los 29 de cada mes (suerte), aprendí que no todos son blancos y no todos dicen sho, plasha o amarisho.

Aprendí la diferencia entre argentinos y uruguayos, aprendí a decir porteño, aprendí que el fútbol no es un juego, es una religión.

Aprendí a decir ¨yo vivo en capital, y yo en el gran Buenos Aires, aprendí a entender a los tacheros, y sobretodo, aprendí que no me gusta el ferné (perdón) y que jamás se toma con pepsi.

Estos son los artículos que me gustan escribir, y me alegran el día. Si alguna vez viviste o visitaste Argentina, ¿qué te pareció lo que acabo de escribir?, amigos Argentinos, los invito a corregirme en caso esté equivocado. ¡Los invito a comentar lo que aprendieron en Argentina!

 

 

Mi nombre es Henry y hago video todos los días en YouTube, además escribo artículos para ayudar e inspirar a las diferentes personas que quieren aventurarse como yo lo hice