Muchos de los viajeros tenemos el sueño de algún día mochilear por el viejo continente: pasear por las antiguas y tradicionales calles de Amsterdam, las multiculturales ramblas de Barcelona o los poéticos pasajes de París.

 

10 cosas que no te cuentan para viajar a Europa - Rodrigo Villacorta

 

Hace un tiempo enrumbé con ese sueño, quise conocer la otra cara del mundo y salí decidido a regresar con la maleta llena de experiencias e historias que contar, sin saber que el destino me deparaba exactamente lo mismo pero con un camino ligeramente distinto al que yo había planeado. Aún no sé si agradecerle o maldecirlo por eso.

 

Más por aquí: Cómo usamos Google Maps para mochilear

 

Apenas arribé al aeropuerto de Barajas en Madrid sucedió algo que cambiaría todo lo que había programado para mi recorrido europeo: me robaron todo el dinero que había llevado como bolsa de viaje. Podríamos atribuirlo a un descuido mío o quizás mala suerte, pero no es eso lo que vamos a discutir aquí, voy a relatar las experiencias que me parecen necesarias compartir para facilitar tu viaje y, en mi caso, poder sobrevivir durante los siguientes 25 días sin convertirlos en un martirio.

 

Al final lo disfruté, tal vez más de lo que lo hubiera hecho de no tener ese “pequeño incidente”, definitivamente gracias a algunos amigos que tengo por allá y con mucha fuerza de voluntad, pero sobretodo hay que tener en cuenta estas 10 cosas que pueden ayudarte a facilitar tu viaje (sobretodo en algún caso de emergencia):

 

1- Cuidate de los gitanos

Puede sonar un poco despectivo, y a pesar de que no es eso lo que deseo promover, es sabido que en casi toda Europa son los gitanos los que más generan conflictos, roban (probablemente me tocó uno de ellos a mí) y usan artimañas para engañar a la gente. No quiero decir que todos lo son, pero si tienes un amigo europeo (especialmente de España o Italia) puedes preguntarle.

 

2- En Barcelona hay WiFi gratis

En la mayoría de las principales ciudades de Europa puedes encontrar WiFi abierto al público mientras caminas por la calle en avenidas o parques principales, pero en todas ellas necesitas tener una línea de telefonía móvil de ese país para poder conectarte a su señal excepto en una: Barcelona. Esta mágica ciudad al parecer no ha sido sometida por el egoísmo de la conectividad privada, y el gobierno de la comunidad se apiada de todos los viajeros que obligados a mantener nuestros celulares en modo avión buscamos nuestra pequeña dosis de realidad a través de Facebook o Whatsapp.

 

Barcelona, Parque de la Ciudadella - Rodrigo Villacorta
Barcelona, Parque de la Ciudadella – Foto por Rodrigo Villacorta

 

Para conectarte solo debes registrarte en las redes abiertas que se encuentran en las principales zonas turísticas de la ciudad.

 

3- Guarda un euro para el baño

Antes de viajar creí que el cobrar por el uso del baño era algo exclusivamente latino hasta que llegué a París. En Amsterdam lo mismo y en Italia ni qué decir. Así pues, ante cualquier emergencia es mejor siempre guardar su moneda de la suerte, o leer lo que viene.

 

4- Siempre ubica un McDonalds

Para los dos puntos anteriores existe una solución: El restaurante de nuestro buen amigo Ronald. Y es que (bueno, dadas mis circunstancias) saber que hay un punto en la ciudad en donde puedes encontrar WiFi y servicios higiénicos gratis es la gloria. Estos locales sirven como lugar de referencia si es que deseas encontrarte con alguien, o puntos de conectividad para comunicarse con el mundo exterior, obviamente si no utilizas tu plan de datos.

 

Si eres millonario y puedes utilizar tu servicio roaming, go ahead. Ser pobre es más divertido.

 

5- Los franceses solo hablan francés

Puede sonar un poco estúpido, pero sí. Yo soy una persona que habla tres idiomas (español, inglés e italiano) los cuales me sirvieron para defenderme en todos los destinos de mi aventura, excepto en Francia.

 

Torre Eifeel y la Luna Rodrigo Villacorta
Torre Eifeel y la Luna -Foto por Rodrigo Villacorta
Otra vista de la torre Eiffel - Foto por Rodrigo Villacorta
Otra vista de la torre Eiffel – Foto por Rodrigo Villacorta

 

Aún recuerdo cuando entré a una tienda en un grifo, tenía mucha hambre y no estaba seguro de que podía comer. Me dirigí hacia el hombre que atendía, quizás de unos 50 años, muy serio, y le pregunté inocentemente “You speak english?” Él me miró con desprecio y haciendo aún más duro su rostro movió la cabeza y dijo en tono alto un seco “No”. A pesar de su actitud quise seguir intentando, de verdad tenía hambre… -“¿Español?” – “No”, -”Italiano” -”No”. Su mirada luego del tercer “no” fue como un “ya vete y deja de molestar”. Salí con hambre de ese grifo y continué mi camino. Luego entendí que a diferencia de Holanda, Alemania e Italia, los franceses solo hablan su idioma y que muy pocos, quizás solo los que trabajan en turismo o viajan mucho, están interesados en aprender uno nuevo.

 

6- Cuidado con los “Ayudantes” del metro en Italia

Fue curioso llegar a Milán y que al tratar de comprar los tickets del metro la misma máquina expendedora de boletos emita una voz que diga “Cuidado con los carteristas”. La primera vez no sé si no lo creí o no le tomé importancia y seguí con mi proceso de compra, cuando de pronto una mano ligera aparece por la derecha, presiona una serie de botones y ejecuta mi compra. Luego caen 50 centavos de vuelto y la misma mano ágil entra en ese pequeño depósito y los toma. Alzo la mirada, un señor viéndome seriamente sostiene la moneda en alto y me pregunta en español “¿Me das?” Si no me hubieran robado en Madrid, quizás se la daba, pero 50 centavos valían oro para mí y me negué. El señor prácticamente me tiró la moneda y se fue probablemente a seguir “ayudando” a otros viajeros. Desde entonces antes de comprar un ticket del metro siempre volteé para asegurarme de que no haya nadie cerca.

 

7- Los mapas cuestan

Así como lo oyes (o lo lees). Antes de visitar un destino trata de descargar por lo menos un mapa de calles y un mapa turístico de la ciudad en tu celular. Es cierto que en los centros de información turística los mapas pueden costar solo entre uno y dos euros, pero también te evitas la cola (que usualmente es larga) para poder comprarlos.

 

Amsterdam, Holanda - Rodrigo Villacorta
Amsterdam, Holanda – Rodrigo Villacorta

 

8- Una manera económica de viajar

Mucho se dice que viajar en tren por Europa tiene su toque mágico (a menos que seas judío y hayas visto La lista de Schindler), y la verdad que lo tiene, pero si hablamos de economía pues hay otras maneras de viajar con menos dinero: Caminando y corriendo (es broma). Mi medio favorito es el avión, lo considero el más económico y obviamente el más veloz. Un vuelo entre ciudades de distintos países puede costar hasta 20 euros. Pero siempre recomiendo tomar por lo menos un par de viajes por tierra, para lo cual existen otras dos formas: Por bús, que dependiendo del país un viaje interprovincial puede costar entre 3 y 30 euros; y el servicio de blablaCar. Este último no lo pude utilizar, pero me lo recomendaron bastante. Básicamente consiste en un servicio en el que la gente comparte asientos en su auto para llegar a un destino. Se oye interesante y para mi próximo viaje lo probaré.

 

Holanda-calle-de-amsterdam
Explorando Amsterdam, Holanda – Foto por Rodrigo Villacorta

 

9- Las colas en la Torre Eiffel

Si tú creías que las colas para comprar leche en la época de Alan García eran lo peor, o si te quejas de esas filas para ser atendido en el Banco de la Nación, pues no sabes lo que es el terror y la desesperación.

 

Torre Eiffel al amanecer - Rodrigo Villacorta
Torre Eiffel al amanecer – Rodrigo Villacorta

 

Llega temprano, si puedes a las 7 am, no lleves una mochila muy grande porque te la van a abrir, ni botellas de vidrio u objetos punzocortantes, porque te van a retrasar y te los van a quitar.

 

10- No querrás salir de ahí

Europa encanta por mil motivos. Un solo viaje no es suficiente para recorrer sus míticas ciudades, esas que te pueden transportar rápidamente siglos atrás (si no me crees, deberías visitar Florencia en Italia) o de esas otras que combinan lo tradicional con lo moderno. Su gente (en muchos casos) es muy educada, incluso en Madrid, donde por su tono de voz parece que te fueran a pegar, te das cuenta de que así es su forma de expresarse y que las personas de cada lugar tienen su propio estilo, pero siempre terminan siendo muy amables y solidarias, siempre y cuando tú lo seas con ellos.

 

Italia Cinque-terre - Rodrigo Villacorta
Cinque Terre, Italia – Foto por Rodrigo Villacorta

 

Amsterdam---Vondelpark
Vondelpark, Amsterdam, Holanda – Foto por Rodrigo Villacorta

 

Rio-sena, Francia - Rodrigo Villacorta
Rio Sena, Francia – Foto por Rodrigo Villacorta

 

Esto que les comento, son 10 cosas que debes saber, o hubiera querido saberlas, antes de emprender la aventura hacia el viejo continente. Consejos de este amigo que lo vivió y que te pueden ayudar en casos de emergencia o que te ayudarían a ahorrar tiempo y dinero.

 

Si leíste todo este artículo, te lo agradecemos de corazón. Si nos quieres ayudar a compartirlo, te mandamos un abrazo colectivo digitalmente por el espaldarazo que nos acabas de dar. Siempre es bueno recibir cariño mientras viajas, aunque no se esté en el mismo lugar.

Si quieres seguir nuestras aventuras diarias, vamos que tenemos más por aquí: FacebookTwitterInstagramPinterest, Youtube y también puedes suscribirte a nuestro delivery de artículos ¡abrazo mochilero!