Cuando comencé a viajar -allá por el 2010- tenía muchas cosas en la cabeza que me daban vueltas sin poder responderlas, me preguntaba de todo sobre como viajar y siempre culpaba mi situación financiera actual de no poder hacerlo como otros lo hacían. En ese momento trabajaba en un Hostel en Lima y veía mucha gente de mi edad viajando por Sudamérica sin ningún reparo ni prejuicio, los miraba pasar, los escuchaba, me reía con ellos, compartíamos muchas cosas de nuestros países, y ellos seguían su rumbo.

 

Morro Dois Irmaos - Rio de Janeiro Brasil

 

Yo me tenía que quedar. No sabía por qué, pero ahí estaba, siempre mirándolos pasar. Luego surge la pregunta, ¿como pueden viajar a esa edad y por tantos lugares?

La inquietud ya estaba instalada, solo faltaba responder alguna cosas que me interesaban.

Comencé a preguntar.

Respondía algunas, otras se complicaban más. Pero mientras preguntaba más, miles de preguntas más surgían, era un círculo de fuego que me quemaba la cabeza. Con demasiadas dudas y muchas ganas, allá por el 2010, me compre un pasaje a 90 dólares de solo ida para Santiago de Chile en bus. Nos esperaban 3 días endemoniados en bus en busca del sueño anhelado.

Nuestro primer mochileo. Era el mundo contra un amigo y yo.

Han pasado casi 7 años de ese viaje maravilloso. Amé cada segundo de dolor del bus y de nuestra aventura, sonreímos mucho mientras viajábamos, vivimos mucho mientras observábamos los paisajes completamente agotados desde la ventana del bus.

Ya no pude parar.

Viajar se volvió más que un pasatiempo, era lo que soñaba hacer cada 6 meses. Y ahora quiero compartir algunas cosas que me hubiera gustado que me digan cuando comencé a subirme a esos buses. Estas líneas van para los nuevos soñadores incomprendidos que se gastan su dinero en viajes sin sentido.

 

-Viaja cerca

Muchas veces me preguntan: ¿a donde debo hacer mi primer viaje como mochilero?

A veces pensamos que tenemos que salir del apis pars experimentar cosas fascinantes e increíbles. Pensamos que al cruzar la frontera nos encontraremos un mundo nuevo y lleno de fantasía.

Nos equivocamos. Y mucho.

Existen lugares muy cerca de donde vives donde puedes experimentar la naturaleza y lo bello de tu cultura. Viajar es conocerte y darte a conocer. Es reflexionar y vivir de una manera que nunca lo hemos hecho.

No necesitamos de 3 meses o 6 meses para viajar. A veces solo necesitamos una semana en el lugar adecuado para reparar eso que estaba fallando.

Viaja corto, viajar cerca, también funciona.

 

-Quédate en hostels

Muchos no lo conocen, pero una vez que se quedan en uno, la vida cambia por completo.

¿Compartir habitación con desconocidos?, ¿es seguro?, ¿y si roncan?

Es difícil matar el preconcepto del hostel. Pagar por compartir no es algo muy común entre los latinos, incluso entre los mismos gringos. Solo te pido que le des una oportunidad. Si viajas por primera vez, hazlo en un Hostel, te aseguro que será una de las mejores experiencias de tu vida.

Conocerás amigos para toda la vida, nunca estarás solo en ningún momento, y quizá, te enamorarás como lo hice yo un par de veces.

 

-Viaja despacio

La adrenalina de comenzar un viaje nos presiona a conocer mucho en poco tiempo. Mi mayor consejo es que viajes despacio.

Hay ciudades que valen la pena darle una segunda revisada, un día más. Si estás cansado de viajar, quédate, date un receso dentro de tu viaje, aunque no lo creas, viajar también cansa. Física y sociológicamente.

Date un respiro, una pausa, y cuando sientas que es tiempo de seguir, avanza.

Que el tiempo no sea un jugador en contra, úsalo a favor, en tu beneficio. Tú eres el que maneja el viaje, nadie más.

 

-Mantente en contacto

Vamos a conocer mucha gente durante nuestros primeros viajes.

Bueno, trata de mantenerte en contacto con todo le mundo, nunca sabes dónde te llevará tu siguiente viaje ni quién será importante en tu siguiente destino. Siempre es bueno tener un amigo en todos los países, ya sea para darnos información o quedarnos en su casa. Todo suma a nuestro viaje.

Quizá ellos caen a tu ciudad, y así los puedes ayudar.

Crear conexiones duraderas es lo que nos hace diferentes como viajeros, amigos que en 24 horas se vuelven amigos para toda la vida.

 

– No tengas miedo

Viajar por primera no es sencillo, nunca será fácil salir de tu zona de comfort y embarcarte en un viaje sin saber que va a suceder, donde vas a parar o a quien vas a conocer. No dejemos que el miedo controle nuestras emociones y que no sea el líder de nuestras decisiones. Cuando hice mi primer viaje a Estados Unidos sentía terror de subir al avión, ir a un país donde no hablaba ni 5% del idioma, no entendía sus costumbres ni sentía sus tradiciones.

Igual me mandé. Fui sin saber la milagrosa experiencia que me esperaba allá. Conocí gente extraordinaria y lugares espectaculares, no encontré pizca de miedo en esos 4 meses que estuve allá, ese viaje me cambió completamente.

Mochilear es diferente.

Implica otras cosas que no podemos presupuestar a la hora de planear, eso es lo delicioso de ser mochilero, hay mucho factor sorpresa en el camino.

Y si tienes miedo, hazlo con miedo.

 

– Ahorra sin sentido

Todos tenemos una excusa cuando no podemos hacer algo.

Bueno, cuando se trata de viajar, nuestra excusa principal es el dinero. No el miedo, no la seguridad, nuestra situación financiera es lo que normalmente nos detiene de realizar ese soñado viaje.

Allá en el 2010 cuando me fui a Chile por 15 días (no sabía que era el país más caro de Sudamérica en ese entonces), yo ganaba alrededor de 260 dólares mensuales, creí que sería imposible ahorrar lo suficiente para mochilear dos semanas el norte de Chile.

Mi meta era irme en julio, solo tenía 5 meses para ahorrar todo lo que podía.

Y así fue, comencé a ahorrar sin sentido.

Primero comencé a anotar mis gastos diarios (ahora hay apps que nos ayudan a hacer esto), y pare de beber mucho el líquido elemental los fines de semana.

Viajaba en colectivo, llevaba mi almuerzo al trabajo, regresaba temprano a casa, solo salía si era una ocasión especial o muy importante.

Mi objetivo estaba cerca y lo estaba logrando. No quería gastar ni en un dulce, sabía que todo eso sumaría al final para mi viaje, y así fue.

Ahorre 650 dólares para mi viaje, mi hermano me regaló 150 dólares más y ya estaba listo para viajar. Que el dinero no sea una excusa nunca más, si tenemos ganas de hacerlo, todo se vuelve sencillo.

 

-Nunca estarás solo

Me costó mucho creer que podía viajar solo. No tenía la confianza para salir y conocer ese mundo que tanto soñaba por mi propia cuenta. Tenía muchos fantasmas en la cabeza, me detenían, no me dejaban seguir o ir. Las dudas de mi autosuficiencia se reflejaban en mis acciones, tuve que convencer a un amigo para que venga en el viaje conmigo.

Estaba convencido. No quería hacerlo solo.

Es entendible, primera vez que lo hacía, tenía mis dudas, me sentía mejor con un amigo. A mitad de viaje nos separamos, el regreso a Lima, yo seguí para Arequipa y Cusco.

Me di cuenta de algo. Nunca estás solo, y jamás lo estuve. Cuando mi amigo se fue, me monté en el siguiente bus y conocí a una pareja de españoles. Nos hicimos amigos muy rápido, yo ni siquiera hable, ellos me preguntaron a donde me dirigía.

Luego de una charla rápida, decidimos seguir juntos a Arequipa. Increíble, ya no estaba solo, no dure solo ni 1 hora.

Viajar es así.

Comienzas con muchas dudas que se van disipando cuando lo vas logrando, cuando vas avanzando, cuando vas soñando.

 

– No necesitas mucho

No es un desfile de modas, no necesitas vestirte diferente todo los días.

Nadie te va a juzgar si usas el mismo jean por 5 días, nadie se fija en eso. Eres libre.

Viaja ligero, te ahorrará muchos inconvenientes y dinero (aerolíneas). Empaca lo necesario y una cosita más, no dos ni tres. Acuérdate que existen lavanderías en el camino.

 

-Teléfono

Creo que es una de las cosas más importantes para mi en estos momentos. Tener un teléfono no significa estar prendido de el todo el día preguntando cada dos segundos si hay internet, el móvil nos sirve para guiarnos cuando estamos perdidos, buscar información cuando la necesitamos o hacer llamadas cuando queremos.

Comprarse un chip es muy sencillo, y nos puede ahorrar muchas situaciones incomodas.

Asegúrense de tener el teléfono desbloqueado, así lo pueden usar en todos los países.

 

-Usa efectivo y tarjetas

Es difícil saber cómo llevar el dinero en tus viajes. Sentimos que lo más seguro es llevar todo en tarjetas y sacar del cajero siempre que necesitemos.

La respuesta es sí, y no.

Si, es mucho más seguro tener todo en tarjetas y sacar de vez en cuando. Pero también corremos el riesgo de perder la tarjeta y con eso crear un severo dolor de cabeza para lo que resta del viaje.

Entonces, ¿que se puede hacer?

Llevar un poco de efectivo, y usarlo de vez en cuando. Habrán lugares que no tienen cajeros automáticos o no disponen de efectivo. ¿Nos quedamos sin comer o estacandos en ese pueblito?

Disponer de efectivo salvaría la situación. Tarjeta y efectivo es lo que siempre he hecho, y hasta ahora me ha ido maravilloso.

El efectivo siempre lo llevo en riñoneras, una especia de mochila que va a la altura del riñón. Consejo matador para ustedes.

 

-No seas tímido

¿Soy una persona introvertida y no interactúa mucho con la gente?

Pues elegiste el camino correcto, viajar te ayudará mucho a ganar confianza y mejorar tu actitud cuando estés en grupos

¿Por qué lo digo?

Soy el ejemplo viviente. Cuando estaba en segundo año de la universidad, no podía interactuar con una mujer por más de un minuto, sentía que las aburría (ahora lo hago menos) a morir, cada vez que alguien me hablaba, ponía cara de ojete y quería salir corriendo.

El problema era yo, me sentía incómodo en situaciones donde todo el mundo charlaba y yo no podía aportar. Me mantenía callado, sin saber que decir, era el típico que se reía cuando todos reían.

Ahora soy una bomba de palabras sin sentido, nadie me para cuando me preguntan sobre mis viajes. Gane confianza viajando, me di cuenta que juzgaba mucho en la universidad, viajar me mostró que no es necesario juzgar para charlar.

A nadie le importaba quién eras, solo querían saber hacia dónde ibas, cuál es tu plan.

Solo diciendo: Hola soy Cabeza y vengo de Perú, hice amigos para toda la vida.

 

-No planifiques todo, improvisa un poco

Planificar los viajes es lo mejor cuando vamos comenzando. Nos ahorra dinero y tiempo, el problema surge cuando comenzamos a viajar, otros viajeros nos cuentan sobre lugares esquisitos que no están en las guías y que no deberíamos perderlos.

Pero va contra el plan.

2 noches ahí, 3 allá, y listo.

Vamos a casa.

No dejamos margen para la improvisación.

No planifiquemos todo, existen momentos mágicos que no están dentro de los planes, lugares que no están en internet.

Dejemos que fluya y veamos que pasa, si va bien o va mal, es una historia nueva que contar.

 

-Usa skype

Me ha salvado la vida en innumerables ocasiones. Cuando no tienes teléfono o computadora, y necesitas contactar a alguien urgente.

Darle crédito a Skype es hermoso.

Lo puedes usar desde cualquier lado (cabina, teléfono ajeno, etc) y resolver muchos problemas.

Cuando estuve en Asia, me olvidé de activar mi tarjeta por esos lares y, en consecuencia, tuve muchos problemas a la hora de comprar. ¿Se imaginan comprar una tarjeta prepago y llamar de un teléfono público?, y en Asia.

Siempre tengo al menos, 10 dólares de crédito en mi cuenta de skype. Ingresa a Skype.com con tu cuenta y carga tu crédito, me lo vas a agradecer.

 

– Un candado como amigo

La mayoría de hostels tienen armario, todos ellos necesitan un pequeño amigo llamado candado para guardar tus cosas de valor.

Lleva uno bueno, no tan pesado., y de preferencia compra esos que tienen clave.

 

– Seguro de viaje

Honestamente, siempre he viajado sin seguro de viaje. Siempre pensé que no me iba a pasar nada, a los 22 me creía super-varon sin debilidades.

No siempre fue así.

En Asia me caí de la moto y me pusieron 8 puntos en la mano.

Felizmente fue algo leve que pudo ser solucionado con puntos, no siempre tendré la misma suerte. Desde ese momento contrate un seguro de viaje, mi espíritu de superhéroe cedió ante mi espíritu de viajero.

No salgan sin un pequeño seguro.

Seamos responsables.

Para finalizar este texto. Pudo ser mucho más largo, pero no he venido a resolver todos tus problemas, sólo quiero que sepas que habrán cabos sueltos en todo gran o pequeño viaje, y debes tener paciencia para resolverlo. Sé que faltan mucho pan por rebanar y muchas cosas por decir, y creo que deben descubrirlas y cagarse de risa en el proceso. Lo más lindo de viajar es la improvisación, y espero que lo uses mucho durante tu próximo viaje.

No sé si vas a seguir todas las líneas de arriba, sólo te pido que viajes, mira para atrás, para delante, y sigue.