Viajar sola me ha enseñado mucho sobre mí misma, he descubierto habilidades que no sabía que tenía, es parte de construir la mujer que siempre he soñado ser, independiente, alegre y aventurera. Siempre soñé con conocer Nueva York, pues muchos de los temas que me apasionan, como la moda, la música y el arte se desarrollaron ahí. De pequeña le gritaba a mi mamá “Cuando sea grande voy a viajar sola y voy a vivir sola”, desde entonces ya deseaba ese poder mágico de dirigir mi vida.

Piensa en la razón original del por qué quieres viajar sola. La mía era querer ser una niña exploradora que le encantaban los mapamundi y saber los países y sus capitales. Ya de mayor, fue la idea de “adelantar mi jubilación”, pues no estaba dispuesta a estar los mejores años de mi vida en un trabajo que me diera una semana de vacaciones al año, iba a inventarme la situación de tomarme un mes sabático por año para conocer el país o ciudad que más ilusión me diera conocer en ese momento (actualmente pausada por la pandemia).

A los 27 años fue mi primer viaje sola a Nueva York y algo que me ayudó bastante fue que a los 26 me fui sola a Barcelona, Florencia y Roma. El miedo a perderme en los aeropuertos lo superé en un viaje grupal a San Francisco, vi que todo estaba señalizado y quienes trabajan en el aeropuerto están encantados de ayudarte, es muy difícil que te equivoques de avión como Kevin McCallister.

Recordando la sensación de viajar sola por primera vez, me hace pensar en el valor que tuve para hacerlo, saber que todo iba a ser nuevo me emocionaba y si surgía un problema, iba a conocer de mi habilidades nuevas para resolverlo. Ahora, luego de haber viajado sola por algunos países, casi lloro de los momentos tan bellos y personales que he tenido y me dan mucha risa las cosas que en su momento fueron ”tragedias”.

Siendo mexicana (o latina para términos generales) está un tanto “estigmatizado” la idea de que una mujer viaje sola. Algo que puede ayudar mucho a dar ese paso es visualizar ese futuro viaje desde el amor y no desde el miedo. Imaginar todo lo felices que vamos a ser, lo genial que nos la vamos a pasar y todo lo que vamos a aprender y no imaginar que nos roben o que algo saldrá mal, soy de la creencia de que atraemos lo que más pensamos.

Mi sugerencia para planear tu itinerario es que te bases en tus gustos y temas de interés, no en lo que es “obligatorio ver”. En lo personal nunca he ido al teatro (por que no he coincidido con los musicales que quiero ver), nunca he ido a la Estatua de la Libertad y tampoco he visto el toro de Wall Street. Da mucha fantasía subir a un rascacielos, pasear en el Big Bus, ir a la tienda m&m’s…pienso que con hacerlo una vez es suficiente. Conoce tu propio Nueva York, no el de las películas.

Si crees que puedes aburrirte por viajar sola, créeme que en una ciudad como Nueva York eso jamás pasará (además, uno mismo es quien hace divertidos los momentos y lugares). Tú misma eres tu mejor compañía y además, NYC tiene todo, de todo, todas las nacionalidades están ahí, está lleno de comida deliciosa, de paisajes arquitectónicos hermosos, de islas, de gente súper auténtica. Como sugerencia personal y al ser primera vez, te sugiero estar un par de semanas para que sientas que realmente conociste la ciudad.

Dependiendo de tu país de origen, revisa las conexiones en los vuelos y considera los cambios de horario. Si te pierdes, siempre vas encontrar alguien que hable español. No te sugiero que lleves mucho efectivo y lleva tu maleta al menos a un 70% de su capacidad para que al regresar, quepa todo lo que vas a comprar (si eres de las personas que compra mucho). En lo personal, no compro souvenirs, pues deseo que los regalos de mi viaje para mis seres queridos sean principalmente fotos que yo misma tomo, imprimo postales y las regalo. Lo que sí compro para mí a cada ciudad que voy, es una prenda especial para que al vestirla, me recuerde todo lo bonito del viaje donde la adquirí.

Haz tu equipaje para ser auténticamente tú en NYC, no un turista más, en lo personal, no soy de portar el “uniforme de turista”, lo mejor es que te confundan con local. Nueva York es una ciudad muy segura, tanto como tú debes sentirte…la que no es segura, no figura.

¡Tomate muchas fotos! Son para recordar los días más felices de tu vida y para que al verlas quieras volver. Siempre busco un espacio no demasiado concurrido, pues tomo mis fotos con temporizador y busco el “tripié” más cercano, vale la pena levantarse temprano si es necesario.

Pienso que viajar nos hace sentir como niños, contribuye a nuestra curiosidad, cada día todo es nuevo, por mínimo que sea. Siempre pienso que al llegar a casa, soy una mujer nueva, como cerrar un ciclo de mi existencia e iniciar uno nuevo. Con ese primer viaje a Nueva York me di cuenta que es mi ciudad favorita, la que más extraño, a la que me propuse volver cada año de mi vida e ir con cada uno de mis amigos. Algo de lo mejor que le puedo desear a alguien es que conozca NYC. Cada vez confirmo que viajar es lo único que compras que te hace mas rico.